Dime, ¿como te ves?

Esta semana que viene cumplo 50 años, y ¡no lo puedo creer! Me doy cuenta que es verdad cuando me miro en el espejo y veo que he perdido algo de masa muscular. Se que no volveré a ser el joven de 20 o 30 años atrás pero si puedo hacer ciertos reajustes en mi vida, hacer ejercicio con regularidad y consumir una dieta saludable para que Dios continúe usando mi cuerpo (templo del Espíritu Santo) para su gloria aquí en la tierra, hasta que el venga o el me llame a su presencia. Pero todo comienza en mi mente, como me veo dentro de unas cuantas semanas, meses o años.

Cuando te miras en el espejo, dime, ¿como te ves? El espejo tiene la peculiaridad de producir una imagen virtual de un objeto con el mismo tamaño y forma que el real. La imagen resulta derecha pero invertida en el eje normal al espejo. Osea que no miente en cuanto a tu condición actual. Si nos limitamos a esto, puede que nos frustremos, nos desanimemos o terminemos cayendo en depresión. Por lo tanto, debemos ver mas allá de lo que podamos ver en el espejo ahora mismo.

Dios te ha dado la capacidad de visionar, lo que significa que el desea que veas mas allá de tu condición actual. Tu condición de salud, económica, tu relación matrimonial, tu posición laboral no tiene porque ser la misma mañana que lo que es hoy, si lo que buscas es glorificar y darle gracias a Dios. (Romanos 1:21) Es cierto que no obtendrás estas cosas sin algún sacrificio de tu parte, el camino puede que sea doloroso, que tengas que negarte a ti mismo o abstenerte de ciertas cosas pero debes hacerlo pues es la manera como te ves y es la manera como Dios te ve!

Una vez que emprendas el camino mas allá de lo que ves en el espejo, no te detengas, se paciente y persevera, así como el levantador de pesas no obtiene sus músculos de la noche a la mañana, te tomaras un tiempo para ver lo que otros no ven pero tu puedes ver claramente en tu vida suceder. ¿Recuerdas a Caleb? El le dijo a Josue “Dame, pues ahora este monte” (Jos 14.12) Ya había cumplido 85 años de edad. Los demás lo veían demasiado viejo para conquistar territorios e instalarse en una nueva tierra. Pero cuando el se miro en el espejo, miro mas allá del espejo, la misma visión que había tenido 45 años atrás (Nm 13-14). Y le dijo a Josué: “Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora” (Jos 14.11).

Decide hoy no detenerte en lo que ves en el espejo, aprende a mirar las cosas con los ojos de la fe y tomate un tiempo y dime, ¿como te ves?

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