Ayer extravie mis lentes…

Era lunes en la mañana, me sentía muy cansado del día anterior pues había predicado en la congregación que tengo el honor de pastorear y había vuelto a la cancha a jugar baloncesto después de un mes de inactividad. Me quede recostado tratando de descansar un poco mas de lo acostumbrado mientras revisaba mis correos electrónicos y enviaba algunos mensajes por WhatsApp; cuando de repente mi asistente me llama y me dice que hay un problema con el agua en la casa pastoral. Me pare de la cama e inmediatamente fui al area de la cisterna a ver lo que sucedía y bueno, a los 15 minutos ya teníamos agua de nuevo, pero había algo que yo no tenia… mis lentes.

No recordaba si me había levantado con ellos o si los había dejado en la cama, lo que si sabia era que habían desaparecido y junto con ellos … la paz. Por dos largas horas mi asistente y yo buscamos sin éxito alguno. Y la desesperación y el pánico me invadieron. Mi vida gira alrededor de la lectura, el estudio, la pc y tenia mucho trabajo acumulado. Trate de comenzar a trabajar con otros lentes que tenia guardados pero no era igual, me sentía incomodo, no veía bien. Le pedi al Señor que me devolviera la paz y por una ultima vez, con pocas esperanzas (te soy sincero) hice el recorrido de búsqueda pero esta vez los encontré, tirados en el patio. Y allí mismo regreso la paz. (Los había dejado caer cuando comenzó a llover).

En su libro “No es lo que se supone que es: Breviario del pecado” , Cornelius Plantinga define shalom (la paz) así:

“Shalom significa el florecimiento universal, plenitud y deleite, un estado rico de las cosas en el que las necesidades naturales son satisfechas y los dones naturales fructíferamente empleados, un estado de cosas que inspira asombro jubiloso mientras que el Creador y Salvador abre puertas y da la bienvenida a las criaturas en las que se deleita. Shalom, en otras palabras, es la forma en que las cosas deben ser.”

Shalom es la única cosa que todo el mundo desesperadamente busca en esta vida y nunca encontrará aparte de Cristo.

Ayer fueron mis lentes, hoy será otra cosa, probablemente, lo que tratará de estorbar mi tranquilidad y no siempre su respuesta será lo que yo espero obtener. Debo por lo tanto, estar atento a las puertas que Dios abre cada día para que yo  halle mi “Shalom” en Él, no importando la circunstancia en que me encuentre de este lado de la eternidad.

“La paz les dejo, mi paz les doy; yo no la doy como el mundo la da. No dejen que su corazón se turbe y tenga miedo.”      Juan 14:27 Reina Valera Contemporánea (RVC)

3 thoughts on “Ayer extravie mis lentes…

Leave a Reply

%d bloggers like this: